Empezar a correr puede parecer complicado al principio, pero en realidad es mucho más sencillo de lo que parece.
No necesitas estar en forma ni tener experiencia previa. Solo hace falta empezar poco a poco y ser constante.
Empieza despacio
Uno de los errores más comunes es querer correr demasiado desde el primer día.
Si llevas tiempo sin hacer deporte, lo mejor es empezar alternando caminar y correr. Por ejemplo, puedes correr 1 o 2 minutos y caminar otros 2 o 3.
Con el paso de los días, irás aguantando más tiempo corriendo.
No te obsesiones con el ritmo
Al principio no es importante correr rápido. De hecho, es mejor ir despacio para acostumbrar al cuerpo.
Ya habrá tiempo de mejorar el ritmo más adelante.
Sé constante
Es mejor correr 2 o 3 días a la semana de forma regular que hacer un entrenamiento muy fuerte y luego parar varios días.
La clave está en la constancia.
Escucha a tu cuerpo
Si un día estás cansado, no pasa nada por bajar el ritmo o descansar. Evitar lesiones es fundamental para poder seguir progresando.
Marca objetivos sencillos
Un buen objetivo para empezar puede ser correr 5 km sin parar.
No importa el tiempo que tardes. Lo importante es conseguirlo.
Usa herramientas que te ayuden
Medir tu tiempo y tu ritmo puede ayudarte a ver tu progreso.
Puedes utilizar la calculadora para entender mejor tus entrenamientos:
Calculadora Running
Introduce 2 valores y calcula el tercero
Conclusión
Empezar a correr no requiere grandes conocimientos, solo paciencia y constancia. Si vas poco a poco, en pocas semanas notarás una gran mejora.